6/05/2020

UN FESTIVAL EN CASA: El cine alemán inaugura su certamen con un excelente remake de “La isla mínima”.














Hoy, todos, podemos acercarnos a un festival de cine. Se trata de la edición numero 22 de Cine Alemán que se ha celebrado tradicionalmente en Madrid y que cada año trae lo más reciente y destacado de esta filmografía que, habitualmente no tiene demasiada presencia en las salas comerciales. Este festival está organizado por German Films y el Instituto Goethe y se prolongará hasta el 11 de junio.

El Covid19 obliga a que el certamen se celebre on line y a través de la plataforma FILMIN que incluye un total de once largometrajes y trece cortos. El precio por cada película es de 3’95 euros, pero se puede conseguir un abono por un total de veinticinco euros, para ver todas las películas y con un acceso gratuito durante tres meses a los contenidos de la plataforma.






Dicho esto, tengo que decir que me ha sorprendido muy favorablemente el remake de “La isla mínima”, su titulo es “Free country”, que se sitúa en una recóndita región alemana en 1992, tres años después de la reunificación de las dos “Alemanias” .Los dos investigadores protagonistas, Trytan Putter y Félix Kranen, emulando de forma excelente los trabajos de Javier Gutiérrez y Raúl Arévalo, dan la imagen también de “poli bueno y poli malo”; siendo el primero expeditivo y violento y el segundo más dialogante y cerebral.

El director Christian Alvart, autor de otros thrillers como “Anticuerpos” o “Expediente 39”, sitúa la acción en esa Alemania, partida en dos, que intenta reconstruirse, tras haber estado dividida desde el término de la II Guerra Mundial.

Los dos policías tienen que indagar en la desaparición de dos adolescentes en una zona árida y fría, con recelos entre unos y otros, con un pasado que no acaba de cerrarse y con una unificación que coincide con difíciles momentos por la desindustrialización de Alemania. Cuando se encuentran los cadáveres de las dos jóvenes se comprueba que fueron violadas y asesinadas y que están ante un asesino en serie.

Una película por momentos agobiante, claustrofóbica que muestra la lucha de los dos policías para encontrar al asesino y evitar que cometa nuevos crímenes. Dos investigadores, muy diferentes, porque uno de ellos procede de la STASI, la policía política de la Alemania comunista y el otro tiene planteamientos, como dije, más abiertos, más democráticos. Pero ambos no tienen más remedio que entenderse en un estado de ansiedad y de permanente peligro a medida que su investigación va a cercando al asesino y sus posibles cómplices.

“Free country”, con algo más de dos horas de duración, es un thriller compacto, con una excelente factura cinematográfica que no desmerece al original, “La isla mínima” que firmó el sevillano Alberto Rodriguez.

“Remakes” de este tipo si tienen cabida destacada en cualquier sala, aunque sea la de estar…

Y, aunque ya daré más detalles, os comento que hoy también se proyectan en la plataforma, “El espacio entre las líneas”, un drama romántico basado en el best-seller del mismo título de Daniel Glautter y dirigido por la veterana realizadora Vanessa Golp y el documental “Nada más perfecto” que relata la influencia de las redes en los adolescentes y como un chico de dieciséis años puede albergar tendencias suicidas.

Ojo los premios los damos desde casa. Más información del festival en
http://www.cine-aleman.com/

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