7/08/2016

SEXO,AMOR Y NOCHE PARISINA EN THEO Y HUGO



 
Los dos protagonistas flanqueando a los directores
 El lugar es el apropiado. El Instituto francés de Madrid, muy cerca de la plaza de Colón ha sido el lugar establecido por la distribuidora para el encuentro que voy a tener con los codirectores y uno de los actores protagonistas de la película "Theo y Hugo. París 05:59" (Theo y Hugo dans le meme bateau"), que se estrena la próxima semana en nuestras salas. Jacques Martineau parece más abierto, más extrovertido. Olivier Ducastel  en cambio,  es más serio, parece menos dispuesto a la entrevista. Ambos, que han codirigido ocho películas juntos, son bastante altos, una  estatura que contrasta con el joven actor Geoffrey Couët, con aspecto un tanto aniñado y de poco más de 1.60. Es agradable y habla bastante bien el español. Su compañero de reparto Francois Nambot no ha podido estar en Madrid.
Ambos llevan todo el peso de la película de principio a fin. Se conocen en el cuarto oscuro de un club gay . Los primeros veinte minutos de metraje  son muy  intensos  y muestran relaciones de sexo explícito. Quién vea solo esos 20' minutos se encontrará con un plano secuencia donde la pasión y el sexo se desbordan. Cuando salen del club la narración adquiere  otros tonos, los diálogos de dos jóvenes que se gustan y que posiblemente se han enamorado.  Sobre ellos, como en otros filmes de Martineau/Ducastel ( Jeanne y el chico formidable" "L' arbre et le foret") también planea el fantasma del sida.
 (P) En su película se pasa del impulso violento del deseo a una relación más sentimental. Sus protagonistas conversan sobre sus aficiones, sus trabajas o sus esperanzas?
(Jacques M.) : A  mí me parece el camino normal, alguien conoce a alguien, se gustan, van a la cama y se dejan llevar por el  deseo. Lo más difícil es lo que viene después. El deseo es una cosa pero después hay que volver a lo cotidiano, a la realidad, y  en la conversación que tienen ocurre algo muy desagradable por lo que descubren...La cuestión para nosotros  es como construyen esa relación después de desfogarse y empezar a conocerse uno a otro.
 (P) En cualquier caso, hay una reflexión sobre el amor y la sexualidad
(Olivier D.): Nosotros cuando escribimos películas pensamos menos en reflexionar sobre una cuestión u otra. Queríamos adentrarnos en la sexualidad en el cine y que no fuese algo pornográfico. Nuestra intención era  filmar los cuerpos de esos chicos y que la gente descubriese o redescubriese sensaciones. Después del club, en la calle, el espectador comprobará  la ternura que muestran los protagonistas  tras satisfacerse mutuamente.
(P): Es muy llamativo ese  plano secuencia de 20 minutos de duración en que dan rienda suelta a sus deseos, la valentía que mostraron los protagonistas por lo explícito de la escena. Como fue el rodaje?
(Geoffrey C.)  Fue agradable. Antes del rodaje construimos una relación de confianza con los directores y nosotros dos nos ayudamos uno al otro, porque ambos queríamos hacer esta película.
Todo era muy preciso y seguimos el guión de 12 páginas, no hay improvisación. Eso sí, claro, hay algunas cosas que no estaban escritas, por   ejemplo, lo que nos reímos todos después del orgasmo.
El primer dia de rodaje ya sabíamos cada uno que teníamos que hacer.  Nos encontramos con los quince figurantes que aparecen en el club nocturno. Durante el rodaje estuvimos desnudos todo el dia, lo entendimos como si fuésemos naturistas y nos pareció normal...
El segundo dia con Francois fue más fisico, mucho más fisico y acabamos bastante cansados. Más que un encuentro sexual me pareció un encuentro deportivo. En la tercera jornada  se filmó la salida del club y el cuarto día, en que  nos adentramos en la parte más lírica y emotiva, fue ya en el estudio.
(P) En  su primera película, Olivier y Jacques, "Jeanne y el chico formidable" de 1998, ya aparece  la cuestión del sida...  En su nuevo filme aprecio cierto didactismo en la forma de contarlo, como si se lo estuvieran explicando  a todos  y cada uno de  los espectadores ...
( Jacques M.)Hace 20 años que hacemos películas en que tratamos el tema del sida...Antes era una tragedia hoy, afortunadamente lo es menos.... Hoy se va al hospital, se aborda el problema y hay una serie de pautas a seguir. Lo que hicimos es narrar  la experiencia de dos hombres homosexuales que acuden al hospital  a contar su problema y les acompañamos en todo el protocolo, detallando el  tratamiento que deben seguir.
(P) Consiguen mucha naturalidad en los diálogos .En el club no hay palabras, solo cuerpos que se abrazan mientras suena la música. Cuando salen a la calle se van descubriendo uno al otro...Detallan como viven, sus trabajos, sus inquietudes...
 (Olivier D.) : En el  encuentro que tienen en el club hay una especie de estilización para filmar la sexualidad. Era la puesta en escena que buscábamos
Cuando salen al exterior todo es más fluido. Antes se conocían pero no se hablaban pero, a mi juicio, esta situación en la película responde más a un planteamiento cinematográfico que psicológico
(P) El tercer protagonista es la noche-madrugada de París. Las calles solitarias con algún que otro vehículo pasando cerca de ellos  porque, entre otras cosas, el presupuesto que tenían no les permitió pedir permiso para cortar las calles...
(Jacques. D). Es cierto. Teníamos muchas ganas de filmar nuestro Paris nocturno, del centro y del este, con una perspectiva real pero también desde el imaginario de dos personajes solos, ajenos al resto del mundo.
No fue por una cuestión del dinero sino porque nos gustaba la idea y que pudiese plasmarse de forma espontánea, natural, lo que es la vida en la ciudad .
 Recuerdo la noche que salimos del club y nos encontramos con la calle Saint Denise completamente vacía, nos pareció fabuloso... Creo que además, la película,  es un canto de amor a nuestro París y en particular a ese barrio de Saint Denise, donde vivimos los tres, y  en el que desgraciadamente, algunos meses después del rodaje, se produjeron los atentados que acabaron con la vida de tantas personas.  Ahora  incluso contemplándolo, después de hacer la película, nos inspira más amor y mas afecto todavía del que sentíamos por él.
Geoffrey  añade que posteriormente hubo gente que les escribió agradeciéndoles que gracias a la película se habían reencontrado con el barrio y a mi particularmente me ayudó a familiarizarme con la calles del barrio, con cada rincón que antes pasaban más desapercibidos.
 (P)Quería formularles una última pregunta. Ya llevan ocho películas en su filmografía y seguro que van a continuar. ¿Emplean algún método de trabajo específico?, ¿Cómo se ponen de acuerdo al rodar tal o cuál escena?
(Jacques y Olivier): El método de trabajo es la costumbre. Con el paso de los años hemos encontrado cada uno nuestra parcela, siempre hemos  evitado el conflicto...Intentamos comprender al otro y entender su punto de vista sobre una u otra cuestión. Al fin y al cabo  nuestro cine es una cuestión de compromiso.
Pero no es un método exclusivo para nosotros dos. Lo aplicamos a todo el equipo desde el operador o los técnicos hasta los actores... No hay secretos hay diálogo.



Después de más de media hora hemos llegado al final de la conversación, En un rato tienen que irse a una emisora de radio y el calor plomizo sobre Madrid no invita a muchos paseos. Observo de nuevo ese París menos conocido para los turistas, tan bellamente fotografiado,  y  me trae a la memoria una película española de Rodrigo Sorogoyen, "Stockholm" que describía  la noche en una ciudad como Madrid, con una pareja que acaba de conocerse. Son dos noches distintas pero ambas nos traen la magia de las ciudades cuando son sólo para nosotros. Son noches que imaginamos de pasión, amor, sueños y en definitiva vida... 

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