9/02/2026

LA MEMORIA ESCONDIDA,VEINTIÚN AÑOS DESPUÉS.


 






Han pasado veintiún años desde que publicara "La memoria escondida" mi primer libro sobre el fenómeno migratorio a través del cine. Posteriormente amplié aquel primer trabajo con otros dos volúmenes más "La piel quemada"(2016) y "Peligro: Refugiados"(2021).

En aquel `primer libro invitaba a que fuéramos conscientes de que éramos un país de emigrantes porque, los españoles habíamos sido, generación tras generación, viajeros obligados a países más ricos donde mejorar nuestras condiciones de vida.

El cine, durante el franquismo apenas hizo referencias a la presencia masiva de los emigrantes españoles en Europa y, mucho menos, al exilio que sufrieron miles de republicanos al término de la Guerra Civil.

Era como si hubiésemos escondido nuestra memoria; como si una amnesia colectiva no quisiera reconocer nuestro pasado y consideráramos a los inmigrantes que llegaban a nuestro país como "invasores", por no decir indeseables que nos quitaban nuestros puestos de trabajo.

Todo era mentira. Nadie vino a quitarnos trabajo y si a ocuparse de labores que los españoles,  instalados en una bonaza económica, no queríamos hacer.  La agricultura, la construcción o el servicio doméstico no se entenderían actualmente sin mano de obra procedente de países latinoamericanos, del Magreb o del África subsahariana. También las cuidadoras y los cuidadores de nuestros mayores proceden en su mayor parte de Latinoamérica. 

Aquel libro lo publiqué cuando comenzaba este siglo y antes de la crisis de 2008, que obligó a muchos de nuestros jóvenes a volver a emigrar a Europa para encontrar puestos de trabajo.

Resulta doloroso que muchos jóvenes de hoy apenas sepan nada de nuestro pasado y algunos, con enormes desconocimientos alaban la dictadura de Franco y hacen suyas las tesis de la ultraderecha por dar prioridad a los nacionales, mientras insisten en expulsar a todos aquellos que no tengan papeles.

Me pregunto cómo se pueden abrazar esas ideas sin la aquiescencia de los progenitores o la deficiente enseñanza que reciben de sus maestros. Sigue siendo sorprendente ver declaraciones de quinceañeros defendiendo la extrema derecha y comenzando a mostrar su odio a quienes vienen de fuera. 

Seguimos sin aprender y las redes sociales siguen contribuyendo a la desinformación y a los bulos que envenenan sin dar pie a la reflexión. Lo estamos viendo en la crisis de Ceuta y hace unos meses en Torre-Pacheco, en Murcia donde los extremistas han intentado alimentar el odio. Cualquier incidente que tenga por medio a un inmigrante es bueno para que Vox y sus satélites lancen soflamas invitando a la expulsión de los migrantes.

Es descorazonador comprobar que el odio, el racismo, la xenofobia sigue aumentando en nuestro país y en toda Europa, incapaz de encontrar soluciones a la creciente ola migratoria y solo tratando de limitar el acceso de migrantes bañando con miles y miles de euros a países como Marruecos, Mauritania, Líbano, Túnez o Turquía que tienen la llave de que hombres, mujeres y niños puedan entrar en Europa. En esos países son tratados como delincuentes.

No creo ,sin embargo, como reclaman algunas fuerzas políticas, que se pueda entrar en Europa a cualquier precio, no es posible que más de 70.000 personas como ocurrió en Ceuta, irrumpiesen en una ciudad de apenas 85.000 habitantes. La mayoría, salvo unos 5.000, regresaron a Marruecos en los días siguientes.  Cuando escribo estas líneas, Ceuta ha estado al borde del estallido social porque la noche del jueves 27 de agosto hubo momentos de violencia entre algunos ceutíes y un grupo de inmigrantes. Incluso se impidió a Cruz Roja que entregase alimentos y agua a los inmigrantes y se destrozaron sus precarios asentamientos. El gobierno trabaja a contrarreloj para adecuar espacios que alberguen a los inmigrantes, antes de que la mayoría sean devueltos a Marruecos. Vox y el PP quieren sacar rédito político de la situación y promueven manifestaciones en contra del gobierno al mismo tiempo que son las comunidades autónomas gobernadas por ellos las que se niegan a aceptar a menores migrantes. Un sinsentido.

Mientras, Pedro Sánchez atribuyó la entrada masiva del 30 y 31 de julio a los llamamientos de redes sociales avivadas por la extrema derecha internacional y a la desestabilización que promueven países como Rusia e Israel. Marruecos no entra en esa conspiración, aunque hay otras voces desde el propio gobierno y sus socios que apuntan a la pasividad de las autoridades marroquíes a la hora de permitir la "invasión" e incluso otras que señalan que la entrada masiva en Ceuta fue orquestada por Marruecos.

Lo único que me parece claro es que el relato de que esa invasión se produjo de forma espontánea promovida por las redes sociales, no se sostiene. 

 

Lo ocurrido en Ceuta trasciende del fenómeno migratorio porque España ha vivido un ataque a su frontera , ante la falta de solidaridad de los países miembros de la Unión Europea que, en lugar de mostrar su apoyo han ido contra la política migratoria española. Europa no encuentra soluciones y cerrar las fronteras no es la solución. La postura de la UE solo está promoviendo el crecimiento de la extrema derecha y sus políticas racistas y xenófobas. Las políticas restrictivas y represivas no solucionan nada. Hay que seguir abogando por ayudar en origen a los países donde los jóvenes no tienen perspectivas de futuro y ser generosos con aquellos que necesitan refugio para huir de guerras, persecuciones políticas o en razón de su sexo o religión. Estamos regando de euros a países que solo tratan a los inmigrantes como delincuentes. Dinero a mansalva   que sale de las arcas europeas y que solo pretende frenar a subsaharianos o nacionales de esos países que buscan en Europa un mundo mejor, un lugar donde poder trabajar y vivir dignamente.

Veintiún años después de escribir aquel libro, "La memoria escondida", la situación no ha hecho nada más que empeorar y los españoles seguimos escondiendo nuestra memoria, acrecentada por el odio al diferente que aviva la extrema derecha.

 

Lo que me preocupa. como digo, es que muchos jóvenes estén abrazando las ideas de quienes esconden la memoria y hablan de prioridad nacional, relegando a los que, a su juicio, no son como "sus" españoles. Inmigrantes como pretende Donald Trump no es sinónimo de delincuentes. Los habrá no niego la mayor, pero la inmensa mayoría busca una vida mejor. Lo triste es que los Trump y sus discípulos crecen por todo el planeta y buscan un mundo que solo sea útil para que los poderosos puedan campar a sus anchas sin ningún tipo de restricciones... Esos poderosos, como la irrisoria flotilla comandada por Marcos de Quinto, alimentándose copiosamente en sus yates, entre risas y botellines  para mostrar su apoyo a la ciudad española y de paso mostrar un mensaje de firmeza a Marruecos habrían ampliado en el tiempo aquella "escopeta nacional", de Berlanga y Azcona, si en esas mismas aguas no hubiesen muerto durante la "invasión" orquestada , al menos 82 africanos que nunca alcanzarán sus sueños. Ochenta y dos de los miles de vidas truncadas año tras año sin que nadie sea capaz de poner freno a esta sangría desoladora que arrasa con los más débiles.

 

 

 






JIM QUEEN: Animación para adultos en una película que habla, con humor, de un virus que ataca a los homosexuales

 

JIM QUEEN (FR.2026,83’)

DTRES.: Marco Nguyen, Nicolas Athane

GÉNERO: Animación

 

Jim es un influencer y un icono gay de la escena parisina. Todo parece sonreírle hasta que contrae una enfermedad llamada heterosis que convierte a los homosexuales en heteros. Un extraño virus que hace que todos sus seguidores le abandonen y que su prestigio en las redes sociales desaparezca, al mismo tiempo que sus seguidores le repudian en masa.

Solo le ayuda Lucien, un escuálido joven que sigue siendo virgen y que le admira profundamente. Juntos emprenden un viaje para tratar de superar la enfermedad. Para ello tienen que encontrar al doctor Rasgoult quien afirma haber encontrado una cura para el virus. Esa cura no solo podría sanar a Jim sino evitar que la homosexualidad desapareciese para siempre.



La película presentada en el festival de Cannes supone el debut en la dirección de Marco Nguyen y Nicolas Athane quienes han declarado en diversas entrevistas que, en un principio, pretendían hablar de sus vidas, de la diversión en la noche parisina y acabaron preguntándose si el ambiente en que se desenvolvían acabase para siempre, con la desaparición de las personas gays.

Contaron que surgió como una broma y se convirtió en una metáfora que en sus orígenes no tenía un sentido político, pero que en el fondo busca reivindicar al mundo queer ante las intransigencias y la intolerancia de diversos sectores de nuestra sociedad.



Buscaban que se valorase a la comunidad queer, pero no de forma rígida y académica, sino recurriendo al humor y la opción que permite trasmitir mensajes importantes. Una comedia delirante que permitirá esbozar más una sonrisa.

TRES ESTRELLAS

BLACK BOX: VUELO 298: Sobresaltos y fenómenos sobrenaturales.

 

BLACK BOX: VUELO 298 (EEUU, 2026,85’)

DIR.: Steve Quale

INT.: Tom Brittney, Holly White, Betsy-Blue English, Dane Whyte O’Hara, Kaja Chan …

GÉNERO: Thriller. Terror. Sobrenatural

 


Un accidente de avión, de esos que tanto nos sobresaltan y de los que el cine ha dado buenas muestras. Un director poco prolífico como Steve Quale(Destino final 5),  colaborador habitual de James Cameron se sustenta en un cortometraje de 15 minutos(The Vessel) escrito por los hermanos Duffer, antes de triunfar con la serie Stranger Things, para narrar el vuelo comercial de un avión que cubre la ruta entre Nueva Orleans y Seattle que acaba estrellándose. Un hecho que deriva en un inquietante misterio sobrenatural


El motivo del accidente se desconoce hasta que se encuentran las grabaciones de las cajas negras entre los restos del aparato…El relato en la grabación es de Jeremy, un joven doctor que acaba de enviudar y viaja con el cadáver de su esposa en la bodega, atormentado por recuerdos dolorosos. En ese vuelo también están un pasajero de primera clase, prepotente y clasista que desdeña a todos los demás: una madre y su hija, un anciano que, a poco de iniciar el viaje, comienza a sentirse mal y otra serie de personajes.

El malestar del anciano parece contagioso porque pronto otros pasajeros y parte de la tripulación empieza a sufrir un sangrado inusual y fuertes dolores de cabeza.



Paralelamente se desata una fuerte tormenta eléctrica que resta visión a los pilotos y además, produce una serie de fenómenos extraños como unas luces de colores en el cielo a la que no encuentran explicación. Intriga, terror y ficción en un filme de Serie B, con bajo presupuesto, pero capaz de concebir un relato que mantiene en tensión a los espectadores tanto o más que a los pasajeros del avión.

Una película entretenida, sin grandes pretensiones que nos hará pasar el rato en estas últimas semanas del verano

TRES ESTRELLAS