Fue un
partido de pico y pala. La exuberante Francia sufrió y mucho para doblegar a
una aguerrida Paraguay que se atrincheró en su área durante todo el partido y
disparó una sola vez entre los tres palos cuando se vio en desventaja en el
marcador.
No hay enemigo
pequeño porque cualquier equipo con un buen sistema defensivo puede complicar
la vida a quien se `ponga por delante , aunque sea la mismísima Francia que según todas las
opiniones es la máxima favorita para ganar el Mundial.
La primera
parte fue un quiero y no puedo. Ni Mbappé, ni Olise, ni Dembelé y ni siquiera
Barcola eran capaces de superar la zaga guaraní. No tiraron entre los tres
palos y solo algún disparo lejano ante la impotencia que les generaba la férrea
defensa paraguaya y las continuas acciones violentas ante la permisividad del
árbitro.
No fue hasta
pasado el minuto cincuenta cuando los franceses dispararon a puerta obligando
al portero paraguayo a intervenir y después Doué que acababa de salir fue capaz
de driblar en el área a varios rivales hasta que le derribaron.
El penalti , previa revisión del VAR, fue transformado con tranquilidad por Mbappé, que tuvo muchos problemas con los jugadores paraguayos que no se cansaban de hacerle falta o de golpearle sin balón. El jugador francés tuvo más ocasiones para aumentar su cuenta goleadora pero el guardameta paraguayo Gill hizo dos o tres grandes paradas. Fue el protagonista en el tramo final de un partido muchos menos vistoso de lo esperado y en el que Francia bajó de los cielos para convertirse en un equipo obligado a sufrir para decantar el marcador a su favor.Ya está en cuartos donde le espera Marruecos en lo que será previsiblemente un partido mucho más abierto.
Hoy sabremos
cuales son los siguientes cuartofinalistas
en los atractivos duelos de esta jornada: Brasil-Noruega y México-Inglaterra.
Mañana será
el turno de España en un partido que se espera muy igualado frente a Portugal.
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