5/07/2026

YO NO MORIRÉ DE AMOR: Una familia marcada por el alzheimer de uno de sus miembros.

 

YO NO MORIRÉ DE AMOR (ESP. Bel.2026.94’)

DRA.: Marta Matute

INT.: Julia Mascort, Sonia Almarcha, Laura Weissmahr, Tomás del Estal

GÉNERO: Drama


Una enfermedad degenerativa devasta al paciente, pero sobre todo a sus cuidadores, a su familia, porque cambia por completo la forma de vida y condiciona cualquiera de sus movimientos.

Es el caso de Marta Matute, la directora y guionista de “Yo no moriré de amor”, la película que ganó la Biznaga de Oro en el último festival de Málaga, que dedicó casi diez años de su vida, entre los 19 y 28 años, a cuidar a su madre enferma de alzhéimer.

En su opera prima Marta Matute narra su propia experiencia a través de Claudia, una adolescente, estupenda Sonia Almarcha, que debe compaginar las diversiones y la rebeldía propias de su edad con esmerarse en los cuidados de su madre(Julia Mascort).


Matute no recurre a las emociones ni a la empatía con los protagonistas. Es una familia poco comunicativa que, apenas, muestran sus sentimientos. Tienen que enfrentarse solos a la enfermedad porque no reciben ayudas a la dependencia y amigos y familiares se van alejando de ellos.

El padre(Tomás del Estal) , recién jubilado, colabora a medida que la enfermedad avanza, pero no muestra sus emociones; la hermana mayor(Laura Weissmahr) vive en Barcelona y trata de poner orden en una situación que va agravándose a medida que pasan los años. Acude con regularidad a cuidar a su madre, aunque echa en cara, en más de una ocasión, lo que considera pasividad de su hermana en determinadas ocasiones, sin tener en cuenta que es una adolescente, que se está formando y a la que han roto su forma de vida. Ella es la principal víctima porque la madre, a medida que pasan los años, va perdiendo toda noción de la realidad. Sonia se mueve entre el deber de cuidar a su madre y el deseo de vivir como cualquier chica de su edad.



Casi toda la acción se desarrolla en el pequeño piso donde viven. Muchos silencios, mucha oscuridad en un espacio cerrado. Yo no moriré de amor es una película muy descriptiva y muy real  que  muestra la devastación que produce una enfermedad degenerativa en el entorno familiar.

La película se inicia entre dos cumpleaños. El primero alegre, el segundo cuando ya la enfermedad entra en su recta final. “Nunca moriré de amor”, es una de las películas de este año, por la verdad que trasmite y sin recurrir a ningún elemento que distorsione el relato.

Muy buenas interpretaciones, no solo la de Sonia Almarcha y la certeza de que Marta Matute puede unirse al grupo de excelentes directoras que tenemos en nuestro cine.

CUATRO ESTRELLAS



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