5/15/2012

SORPRESAS TARDIAS


Hace unas semanas, en Toulouse, donde acudí a un ciclo sobre Cine y Emigración, el cineasta Felipe Vega me recomendó una serie de novelas policíacas escritas por una pareja de autores suecos Maj Sjöwall y su marido Per Wahlöö. Lo más sorprendente de esta serie de novelas policíacas es su completa actualidad, teniendo en cuenta que fueron escritas entre 1965 y 1975. Han pasado cerca de cuatro décadas y los relatos que nos plantean ambos escritores tratan de asuntos como la pederastia; los crímenes pasionales; la corrupción policial; la búsqueda de desaparecidos o la violencia sin límites de personas aparentemente respetables y que llevan una doble vida. Una temática que se asienta en un estilo directo y convincente que hace que el lector vaya siguiendo los hilos de la investigación, al mismo tiempo que la brigada que dirige el inspector Martin Beck, un hombre corriente, muy lejos de la imagen del héroe, que realiza su trabajo mediante el razonamiento, la minuciosidad de sus investigaciones y la colaboración de sus compañeros.
Las investigaciones resultan creíbles y documentadas. Asistimos a las reuniones de los policías de la Brigada Criminal y las aportaciones de cada uno de sus miembros para llevar a buen puerto las pesquisas; somos testigos también de los detallados interrogatorios y del exhaustivo y agotador trabajo que desarrollan, en una época en la que faltaban bastantes años para llegar a los avances tecnológicos de la actualidad.
La serie está compuesta de diez novelas por la prematura muerte de Per Wahlöö en 1975. Cuatro de ellas fueron llevadas al cine. 'San Francisco: ciudad desnuda', protagonizada por Walter Matthau, es la más conocida. Desde 'Roseanna'(RBA) hasta 'El hombre del balcón ' o 'El policía que ríe' he disfrutado con las cinco novelas que he leído hasta el momento. Estos autores, de los que no había leído nada, aunque si conocía la película 'San Francisco: Ciudad desnuda', me han hecho reconciliarme con la literatura negra nórdica y en particular la sueca, que me tenía un tanto saturado después de tantos 'Milleniums' o similares y que habían relegado a otro de los grandes autores del genero como es Henning Mankell. Son una sorpresa tardía, pero vale la pena.
Lo mismo me ha ocurrido y ya han pasado unos meses con 'No habrá paz para los malvados', que no había visto en su momento y que ahora he recuperado en dvd. Me gusta el tono sórdido e inquietante del thriller creado por Enrique Urbizu y en especial el personaje protagonista que interpreta José Coronado que, para mí , es el más firme candidato al Goya a mejor actor de este año. Desde 'Nadie hablará de nosotros cuando hayamos muerto', de Agustín Díaz Yanes, ningún thriller español me había resultado tan convincente como la película de Urbizu, quien ya ha hecho otras incursiones en el género con títulos notables como 'La caja 507', rodada, por cierto, en la provincia de Cádiz.
Y ya que estamos a una semana de los Goya, apuesto por Coronado como mejor actor y Urbizu como mejor director y película; con permiso del excelente western 'Blackthorn', de Mateo Gil. Creo que son más flojas 'La piel que habito' de Almodóvar y 'La Voz dormida' de Benito Zambrano, aunque podría jugar a su favor el nombre y la trayectoria de sus directores. Entre las actrices, mi favorita es Verónica Echegui, sorprendente en 'Katmandú', eso sí, reconociendo que Elena Anaya tienen todas las papeletas para llevarse el Goya a mejor actriz. La semana que viene terminará el suspense.

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